Prepara la salmuera: Mezcla 100 g de sal por cada litro de agua. Esto sala el cordero de forma uniforme y, de paso, limpia alguna impureza de sangre que pueda tener.
Sumerge el cordero. Mete las paletillas en la salmuera y déjalas como mínimo 2 horas. Usa un recipiente lo bastante grande; si no cabe, corta una paletilla en dos como hice yo.
Escúrrelo. Pasadas las 2 horas, saca el cordero y déjalo escurrir en una rejilla.
Envasa al vacío. Mete cada pieza en una bolsa apta para roner. Yo hice tres preparaciones distintas para comparar sabores: - Una con mantequilla (le da un toque muy peculiar y rico; luego se deshace). - Otra con romero seco (no tenía romero natural). También puedes usar tomillo. - Y la última con romero y mantequilla. Cierra cada bolsa con la envasadora al vacío. *Truco:* si echas las especias secas sueltas y la carne está húmeda, se quedan un poco apelotonadas; no pasa nada, luego se limpia. Cocina con el roner.Programa el roner a 65 ºC. El roner mantiene el agua a temperatura constante durante mucho tiempo. En este caso lo tuve unas 27 horas (a partir de las 22-23 horas el cordero ya estaría suficientemente hecho). Si no tienes recipiente específico, mete las bolsas dentro de una cacerola grande con el agua.
Saca el cordero. Yo lo retiré alrededor de las 26 horas. Al cocinar a baja temperatura, la carne se hace en su propio jugo y queda muy muy tierna.
Abre las bolsas y reserva el caldo. Con unas tijeras, corta las bolsas con cuidado de que no se vuelquen y echa el caldo en un recipiente (yo usé uno por cada preparación). Ese caldo es vital: luego lo puedes calentar, reducir o espesar para servirlo como salsa.
Limpia las especias. Si las hierbas secas se han quedado apelotonadas, retíralas con una cuchara para que no resulten desagradables al comer.
Gratina en el horno. La carne ya está tierna y jugosa, así que el gratinado tiene que ser rápido 250ºC durante 10 minutos: solo lo justo para que la piel quede durita. Cuidado, porque si pasa demasiado tiempo en el horno se seca.
Sirve. Emplátalo con cuidado (las piezas se rompen con facilidad de lo blandas que están) y acompáñalo con el caldo reducido a modo de salsa.