Tanto si te acabas de comprarte una sartén de hierro, como si todavía te los estás pensando, que sepas que si al primer uso, se te ha pegado hasta el huevo, tranquilo: es completamente normal. A diferencia de las sartenes con recubrimiento antiadherente, las de hierro necesitan un proceso previo llamado curado para crear esa capa natural que hace que los alimentos se deslicen sin esfuerzo. Así que te cuento con todo detalle como curar una sartén de hierro.
Mi madre siempre cocinó con sartenes de hierro. De pequeño no entendía por qué las cuidaba con tanto mimo, pero ahora sé que esa capa oscura y brillante que tenían era el resultado de años de curado. Lo bueno es que no hace falta esperar años: con el método que te explico aquí, en menos de una hora tendrás tu sartén lista para cocinar como las de toda la vida.
Así que he intentado explicarte en esta guía paso a paso cómo curar sartenes de hierro, de hierro fundido y de acero al carbono; qué aceite usar, y qué hacer si tu sartén se pega después del curado. Y si todavía no tienes sartén y estás dudando cuál comprar, te recomiendo echar un vistazo a mi comparativa de las mejores sartenes en Mis Cosas de Cocina, donde analizo los modelos que mejor relación calidad-precio tienen.
¿Qué es curar una sartén y por qué es tan importante?
Curar una sartén (también llamado «sazonar» o «seasoning» en inglés) es el proceso de crear una capa protectora de aceite polimerizado sobre la superficie del metal. Cuando calientas aceite por encima de su punto de humo, las moléculas de grasa se descomponen y se fusionan con el metal, formando una película dura, lisa y antiadherente. (toma ya, para que no digas que no hay ciencia detrás de esto)
Este proceso es necesario para tres tipos de sartenes:
• Sartenes de hierro fundido (como las Lodge o Le Creuset sin esmaltar): el material más clásico, pesado y con una retención de calor excepcional.
• Sartenes de hierro forjado (como las De Buyer Mineral B): más ligeras que las de fundido, responden más rápido a cambios de temperatura. Dicen que estas sartenes son el secreto de los cocineros franceses.
• Sartenes de acero al carbono: similares a las de hierro forjado. De hecho, la frontera entre ambas es difusa porque comparten composición. El curado es idéntico.
Sin curado, estos materiales se oxidan con facilidad y la comida se pega. Con un buen curado, la sartén mejora con cada uso: cuanto más cocinas, más antiadherente se vuelve. Es exactamente al revés que las sartenes de teflón, que van perdiendo propiedades.
¿Qué aceite es mejor para curar sartenes de hierro?
No todos los aceites sirven igual para el curado. Lo que necesitas es un aceite con un punto de humo alto y que polimerice bien. Te dejo las características de cada uno de ellos, pero no te vuelvas loca o loco, con el tradicional aceite de girasol, el proceso es perfecto.
| Aceite | Punto de humo | Valoración |
| Aceite de linaza (linseed oil) | ~230 °C | ⭐ El mejor para curar — polimeriza muy bien |
| Aceite de girasol | ~230 °C | ✅ Excelente opción, fácil de encontrar |
| Aceite de colza/canola | ~205 °C | ✅ Buena alternativa económica |
| Aceite de oliva virgen extra | ~190 °C | ⚠️ Funciona, pero punto de humo más bajo |
| Manteca de cerdo | ~190 °C | ⚠️ Método tradicional, puede volverse rancio |
Mi recomendación: aceite de girasol. Es el que mejor resultado me da, es barato y lo tienes en cualquier supermercado. El aceite de linaza es técnicamente superior para el curado, pero es más caro y huele bastante al calentarlo.
Cómo curar una sartén de hierro en el horno (método recomendado)
Este es el método que yo utilizo y el que te recomiendo si es tu primera vez. El horno permite una polimerización uniforme por toda la superficie, incluidos los laterales y el exterior.
Paso 1: Limpia la sartén a fondo
Si la sartén es nueva, lávala con agua caliente, un poco de jabón y un estropajo suave para eliminar la capa protectora de fábrica (normalmente es cera o barniz). Este es el único momento en el que usarás jabón en tu sartén de hierro. Aclara bien y seca completamente con un trapo limpio.
Paso 2: Aplica una capa muy fina de aceite
Pon un poco de aceite de girasol (o el que elijas) en un papel de cocina y frota toda la sartén: interior, exterior, asa y base. La clave está en que la capa sea lo más fina posible. Después de aplicar, coge otro papel limpio y retira todo el aceite que puedas. Sí, todo. Lo que parece que no queda nada es justo lo que queremos.
| Consejo clave 💡 El error más común en el curado es poner demasiado aceite. Si la capa es gruesa, se formará una superficie pegajosa en lugar de la capa lisa que buscamos. Menos es más. |
Paso 3: Hornea boca abajo
Precalienta el horno a 230-250 °C. Coloca la sartén boca abajo en la rejilla central y pon una bandeja o papel de aluminio debajo para recoger posibles goteos. Hornea durante 1 hora.
Paso 4: Deja enfriar dentro del horno
Apaga el horno y deja la sartén dentro hasta que se enfríe completamente. No la saques caliente. Este enfriamiento gradual ayuda a que la capa de curado se adhiera bien.
Paso 5: Repite (opcional pero recomendable)
Con una sola pasada ya puedes empezar a cocinar, pero si quieres un curado más resistente, repite el proceso 2-3 veces. Cada capa refuerza la anterior. Si voy con tiempo o tengo ganas, hago 3 pasadas con sartenes nuevas. Este punto puede suponer fricción en casa (es probable que oigas «pero que asco de sartén»), aguanta, jijij, merece la pena)
Si tu sartén es de hierro fundido (tipo Lodge)
El método es exactamente el mismo, pero las sartenes de hierro fundido como las Lodge tienen un par de particularidades que conviene saber:
Muchas vienen pre-curadas de fábrica. Esa capa inicial es funcional, pero bastante básica. Mi recomendación es hacer al menos 2 pasadas adicionales en horno antes de estrenarla para tener una base mucho más sólida.
Son más pesadas y retienen más calor. Usa siempre guantes o manoplas al meterlas y sacarlas del horno. El precalentamiento tarda 10-15 minutos extra en ser uniforme, y el enfriamiento es más lento — lo cual, en realidad, beneficia al curado.
Si tu sartén es De Buyer o de acero al carbono
De nuevo, el curado en horno es idéntico, pero estas sartenes requieren un paso previo antes de empezar: eliminar la capa protectora de cera con la que vienen de fábrica.
Para quitarla, llena la sartén de agua caliente, añade un chorrito de vinagre y caliéntala en el fogón. Verás cómo la cera se disuelve. Aclara bien, seca completamente y ya puedes empezar con el Paso 1 del curado en horno.
De Buyer recomienda su propio método con patatas y sal gruesa, que es una variante del método de la sal que explico más abajo. Funciona, pero personalmente prefiero el curado en horno porque queda más uniforme.
Cómo curar una sartén de hierro con sal (método rápido)
Este es un método más rápido que se hace en el fuego que tengas en casa (vitro, inducción o gas). Es el que usaba mi madre y funciona muy bien como primer curado rápido, aunque el resultado no es tan uniforme como el del horno.
Paso 1: Calienta la sartén a fuego medio
Pon la sartén (ya limpia y seca) en el la placa a fuego medio y deja que se caliente bien durante 2-3 minutos.
Paso 2: Añade sal gruesa
Echa un puñado generoso de sal gruesa (unos 3-4 cucharadas) y distribúyela bien por toda la superficie. La sal actúa como abrasivo suave y absorbe impurezas.
Paso 3: Remueve la sal
Con un papel de cocina doblado (usa unas pinzas, que quema), mueve la sal por toda la superficie durante 5-7 minutos. La sal irá oscureciéndose: eso es normal, está absorbiendo residuos.
Paso 4: Retira la sal y aplica aceite
Desecha la sal, limpia la sartén con papel de cocina y, con la sartén todavía caliente, aplica una capa fina de aceite por toda la superficie. Deja que humee ligeramente y retira del fuego. Deja enfriar.
Cómo curar una sartén de hierro sin horno (en el fogón)
Si no tienes horno o prefieres no usarlo, puedes curar la sartén directamente en la vitrocerámica, inducción o en la cocina de gas. El proceso es similar al método de la sal, pero sin sal:
1. Limpia y seca la sartén completamente.
2. Aplica una capa finísima de aceite por toda la superficie interior.
3. Calienta a fuego medio-alto hasta que el aceite empiece a humear.
4. Mantén el calor 10-15 minutos.
5. Apaga el fuego y deja enfriar.
6. Repite 3-4 veces para un curado sólido.
Este método funciona, pero ten en cuenta que el curado será menos uniforme que en horno, especialmente en los laterales y la parte exterior. Para la superficie de cocción es suficiente.
Mi sartén de hierro se pega: ¿qué hago?
Si después de curar tu sartén la comida sigue pegándose, no te preocupes. Es más común de lo que piensas y tiene solución. Estas son las causas habituales:
1. Demasiado aceite en el curado
Si pusiste una capa gruesa de aceite, el resultado es una superficie pegajosa en lugar de lisa. La solución es «empezar de cero»: mete la sartén en el horno a 250 °C durante 2 horas para quemar esa capa fallida, y vuelve a curar con una capa mucho más fina.
2. No precalientas suficiente
Las sartenes de hierro necesitan precalentarse bien antes de cocinar. Ponla a fuego medio 3-5 minutos antes de añadir aceite o comida. Si echas un huevo en frío, se va a pegar sí o sí, da igual lo bien curada que esté.
3. El curado todavía es joven
Un curado de 2-3 capas es funcional, pero no es indestructible. Las primeras 10-15 veces que cocines, elige alimentos grasos (bacon, salteados con aceite abundante, verduras con aceite) para ir reforzando la capa. Evita alimentos ácidos como tomates o salsas con limón hasta que el curado esté más maduro.
Por cierto, un plato perfecto para ir reforzando el curado de tu sartén son unas judías verdes salteadas con jamón. La combinación de aceite y grasa del jamón va «alimentando» el curado mientras cocinas algo delicioso.
4. Usas jabón habitualmente
El jabón no destruye el curado si lo usas puntualmente, pero si frotas con jabón y estropajo después de cada uso, sí lo debilitas. Lo ideal es limpiar con agua caliente y un cepillo de cerdas, secar al fuego y aplicar una gota de aceite.
Cómo recuperar y curar una sartén de hierro oxidada
¿Has encontrado la sartén de tu abuela en el fondo del armario llena de óxido? Tiene arreglo. El hierro fundido es prácticamente indestructible. El óxido suele ser uno de los motivos mas habituales del rechazo de este tipo de sartenes. Incluso hay gente que devuelve su sartén después de dejar secar al aire libre. Está claro que no han leído este post. ¿Qué tenemos que hacer para recuperar una sartén oxidada? Fácil:
1. Elimina el óxido con un estropajo de acero o lana de acero (tipo Brillo). Frota bien hasta que veas el metal limpio debajo.
2. Mezcla vinagre y agua a partes iguales y sumerge la sartén 30 minutos. No más, o el vinagre puede dañar el metal.
3. Aclara, seca completamente (ponla en el fogón un minuto para eliminar toda humedad) y cúrala desde cero con el método del horno (3-4 capas).
Cómo cuidar tu sartén de hierro después del curado
El curado no es un proceso de una sola vez. Con cada uso la sartén va mejorando, pero hay que tratarla bien. Estos son mis hábitos después de cada uso:
1. Limpia en caliente. Después de cocinar, con la sartén aún caliente, echa un chorro de agua templada o fría, y frota con un cepillo de cerdas o una espátula de madera. El choque térmico ayuda a despegar restos.
2. Seca al fuego. Ponla a fuego bajo un minuto para evaporar toda la humedad. La humedad es el enemigo del hierro.
3. Aceita ligeramente. Con un papel de cocina, aplica una gota de aceite por toda la superficie interior. Literalmente una gota, frotada bien.
4. Guárdala en un lugar seco. Si apilas sartenes, pon un trapo o papel de cocina entre ellas para evitar que se rayen.
| Error fatal ⛔ Nunca metas una sartén de hierro en el lavavajillas. El detergente agresivo y la humedad prolongada destruirán el curado y provocarán oxidación. |
Preguntas frecuentes sobre el curado de sartenes
¿Qué es curar una sartén?
Curar una sartén es el proceso de calentar aceite sobre la superficie del metal (hierro, hierro fundido o acero al carbono) hasta que se polimeriza y forma una capa protectora natural. Esta capa hace que la sartén sea antiadherente, evita la oxidación y mejora con cada uso. Es necesario para cualquier sartén de hierro o acero al carbono que no tenga recubrimiento antiadherente de fábrica.
¿Cuántas veces hay que curar una sartén de hierro nueva?
Para una sartén nueva, lo ideal es hacer entre 3 y 4 capas de curado en horno antes del primer uso. Cada capa implica aplicar una fina película de aceite y hornear a 230-250 °C durante 1 hora. Con una sola capa ya puedes cocinar, pero el curado será frágil. Con 3-4 capas tendrás una base sólida que irá mejorando con cada cocinado.
¿Puedo usar aceite de oliva para curar una sartén de hierro?
Sí, puedes usar aceite de oliva, pero no es la opción ideal. Su punto de humo es más bajo (unos 190 °C) que el del aceite de girasol o de linaza (unos 230 °C), lo que dificulta una polimerización óptima. Funciona para un curado básico, pero para mejores resultados se recomienda aceite de girasol, de linaza o de canola.
¿Por qué mi sartén de hierro se pega después de curarla?
Las causas más comunes son: poner una capa de aceite demasiado gruesa durante el curado (la superficie queda pegajosa en vez de lisa), no precalentar la sartén lo suficiente antes de cocinar, o que el curado sea todavía muy reciente y no haya madurado. La solución es cocinar alimentos grasos las primeras 10-15 veces para reforzar la capa, y asegurarse de precalentar siempre 3-5 minutos a fuego medio.
¿Se puede lavar una sartén de hierro curada con jabón?
Puntualmente sí, no destruirá el curado si lo haces con cuidado. Sin embargo, no es recomendable hacerlo después de cada uso, ya que el jabón debilita la capa con el tiempo. Lo ideal es limpiar con agua caliente y un cepillo de cerdas, secar al fuego y aplicar una fina capa de aceite tras cada uso. Nunca usar lavavajillas.
¿Cuál es el mejor aceite para curar una sartén de hierro?
El mejor aceite para curar una sartén de hierro es el aceite de linaza, que polimeriza de forma excepcional y crea la capa más dura y lisa. Sin embargo, es caro y produce mucho humo al calentarse. Como alternativa práctica, el aceite de girasol ofrece excelentes resultados, es económico y se encuentra fácilmente en cualquier supermercado. Otras opciones válidas son el aceite de canola y el de semilla de uva.
¿Cómo curar una sartén de hierro oxidada?
Para recuperar una sartén de hierro oxidada, primero hay que eliminar todo el óxido frotando con un estropajo de acero o lana de acero. Después, se sumerge en una mezcla de vinagre y agua a partes iguales durante un máximo de 30 minutos. Se aclara, se seca completamente al fuego y se realiza un curado completo en horno con 3-4 capas de aceite. El hierro fundido es prácticamente indestructible, así que incluso sartenes muy oxidadas pueden recuperarse.
¿Cómo curar una sartén De Buyer o de acero al carbono?
Las sartenes De Buyer y de acero al carbono se curan igual que las de hierro fundido, pero requieren un paso previo: eliminar la capa protectora de cera con la que vienen de fábrica. Para ello, se llena la sartén de agua caliente con un chorrito de vinagre y se calienta hasta que la cera se disuelva. Después, se sigue el curado estándar en horno (aceite fino, 230-250 °C, 1 hora, 3-4 capas).
Conclusión
Curar una sartén de hierro no es difícil, solo requiere un poco de paciencia y hacerlo bien desde el principio. Una vez que tu sartén tenga un buen curado, te durará literalmente toda la vida, y cuanto más la uses, mejor cocinará.
Si estás pensando en hacerte con tu primera sartén de hierro o quieres cambiar la que tienes, en mi comparativa de sartenes encontrarás un análisis detallado de los mejores modelos por tipo de uso y presupuesto. Y cuando la tengas lista y curada, prueba a hacer unas judías verdes salteadas con jamón — es el plato perfecto para «estrenar» tu sartén y seguir alimentando el curado.
Espero que te tienes o vas a tener una sarten de hierro, te haya servido este post que he preparado.
Como siempre, si has llegado hasta aquí, muchas gracias, y enhorabuena…jijijij y si quieres estar al día de mas recetas, tecnicas de cocina o algunos de mis trucos, te puedes registras en mi newsletter, si spam ni cosas raras, solo cocina para disfrutar.
