Roscos de Leche Condensada. 3 y 5 de Enero

roscos de leche condensada

Esta receta de roscos de leche condensada sale directa de la agenda de mi madre, la del año 1971. Si quieres saber qué es eso de la agenda, pásate por La Agenda de mi Madre. Hoy toca dulce: unos roscos fritos esponjosos, crujientes por fuera y tiernos por dentro, con un aroma a limón que te va a enamorar.

La receta de hoy está escrita en la agenda de mi madre el 3 de enero y completada el 5 de enero con todos los ingredientes. (menudo trabajo descifrar su letra….jijiji), así que verás en la imagen de cabecera que hay dos días no consecutivos. Pero paciencia, así son estas cosas.

Qué tienen de especial estos roscos de leche condensada

Si alguna vez has probado unas rosquillas de leche condensada caseras, ya sabes de lo que hablo. Esa textura esponjosa por dentro que casi se deshace en la boca y el crujiente del exterior recién frito… no tiene nada que ver con las que compras hechas. La leche condensada le da una dulzura suave y una miga tierna que el azúcar solo no consigue.

Lo que más me gusta de esta receta es que la masa se prepara la noche anterior. Tú la dejas reposar tranquilamente y al día siguiente solo tienes que formar los roscos, freírlos y listo. Es de esas recetas que parecen complicadas cuando las ves en la mesa, pero que en realidad son bastante sencillas.

Ingredientes para los roscos de leche condensada

Para hacer una buena tanda de roscas de leche condensada (y cuando digo buena tanda, digo una buena tanda, porque esta receta da para repartir) vas a necesitar:

  • Una docena de huevos
  • Un bote grande de leche condensada (ya se que no es una medida muy concreta, pero así es la receta de mi madre.)
  • Un kilo y medio de azúcar
  • Dos kilos y cuarto de harina de trigo
  • La ralladura de un-dos limones
  • Seis sobres de gasificante (los de toda la vida, los blancos y los azules)
  • Medio litro de aceite de girasol.

Sí, las cantidades son generosas. Mi madre siempre apuntaba las recetas para hacer cantidad, porque en casa éramos cinco hermanos y cuando se hacían roscos, se hacían para todos. Tú puedes dividir las cantidades entre dos o entre cuatro perfectamente si no necesitas tanta cantidad. (es lo que te aconsejo para la primera vez)

Cómo hacer roscos de leche condensada paso a paso

Preparar la masa la noche anterior

Lo primero es separar las claras de las yemas. Las claras las montas a punto de nieve bien firme añadiendo el azúcar en diferentes tandas. Si al dar la vuelta al bol no se caen, están perfectas.

En otro bol, junta las yemas con la ralladura de limón y mézclalas bien. Añade la leche condensada y el contenido de los sobres de gasificante: primero los blancos y después los azules, que es como se ha hecho siempre. Remueve bien hasta que esté todo integrado.

Ahora incorpora el aceite poco a poco, sin dejar de remover. Ojo: mi madre apuntó «poco menos de medio litro», así que no eches los 500 ml del tirón. Ve añadiendo y cuando veas que la masa tiene buena textura, para.

Por último, añade la harina tamizada. Ve incorporándola poco a poco y mezclando con cuidado para que la masa quede homogénea pero sin trabajarla en exceso.

Por último añade las claras montadas y mezclalo con mucho cuidado y con movimientos envolverntes.

Cuando tengas la masa lista, tapa el bol con un paño o con film y déjala reposar toda la noche en un lugar fresco (la nevera está bien). Este reposo es fundamental: es lo que hace que las roscas fritas con leche condensada queden esponjosas y con esa miga tan tierna.

Formar y freír los roscos

Al día siguiente la masa habrá crecido un poco y estará más manejable. Enharina bien la superficie de trabajo y tus manos (la masa es pegajosa) y ve cogiendo porciones.

Para formar los rosquillos, tienes dos opciones. Forma churros de unos dos centímetros de grosor y únelos por los extremos para hacer la forma de rosco. Y la otra opción es hacer dos bolitas, que las unes aplastando ligeramente con las manos, y por último hacer un agujero en medio para formar la rosquilla. Si la masa se te pega mucho, mójate las manos con un poquito de aceite.

Calienta abundante aceite en una sartén amplia o en una freidora a unos 170 °C. No pongas el aceite demasiado fuerte o se te van a dorar por fuera y quedar crudos por dentro. Ve echando los roscos de leche condensada de dos en dos o de tres en tres, sin agobiar la sartén. Dales la vuelta cuando estén dorados por un lado y sácalos cuando tengan un color dorado uniforme.

Déjalos escurrir sobre papel absorbente y, si quieres, pásalos por azúcar mientras están todavía calientes. Aunque con el azúcar que lleva la masa, muchas veces no hace ni falta.

Consejos para que te queden perfectos

  • El reposo nocturno no es opcional. Si te saltas este paso, los roscos quedan más compactos y pierden esa textura esponjosa que los hace especiales. La masa necesita ese tiempo para que el gasificante haga su trabajo y el gluten se relaje.
  • La temperatura del aceite es clave. Si lo tienes demasiado caliente (más de 180 °C), el exterior se quema antes de que el interior se cocine. Si está demasiado bajo (menos de 160 °C), los roscos absorben aceite y quedan pesados. Lo ideal son 170 °C: dorados, crujientes y esponjosos por dentro. Para esto te recomiendo que compres un termómetro de cocina. Te dejo este análisis que he escrito que seguro que te sirve para decidirte.
  • Si quieres hacer rosquillas de leche condensada esponjosas de verdad, el truco está en las claras a punto de nieve. Móntalas bien firmes y mézclalas con movimientos envolventes, sin batir. Si se bajan las claras, se baja el rosco.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden hacer rosquillas de leche condensada al horno en vez de fritas?

Sí, puedes adaptar esta receta al horno. Precalienta a 180 °C, coloca los roscos en una bandeja con papel de horno y hornéalos unos 15-20 minutos hasta que estén dorados. La textura será diferente: menos crujientes por fuera pero igual de esponjosos por dentro. Es una buena alternativa si prefieres una versión más ligera.

¿Cuánto tiempo se conservan los roscos de leche condensada?

En un recipiente hermético y a temperatura ambiente, los roscos fritos se conservan bien durante 6-7 días (aunque en mi casa los han habido hasta 2 semanas) Eso sí, están mejor el primer y segundo día, cuando todavía tienen el crujiente. Si quieres recuperar la textura, puedes darles un golpe de horno a 160 °C durante 5 minutos.

¿Puedo congelar la masa de los roscos?

Sí. Después del reposo nocturno puedes dividir la masa en porciones, envolverlas en film y congelarlas. Cuando quieras usarla, sácala al frigorífico la noche anterior para que descongele lentamente. Así puedes hacer tandas pequeñas en vez de freír toda la masa de golpe.

¿Qué son los sobres de gasificante blancos y azules?

Los sobres de gasificante son el impulsor químico tradicional de la repostería española. El sobre blanco contiene bicarbonato sódico y el azul lleva ácido tartárico o cítrico. Al mezclarlos con la masa y el líquido, reaccionan entre sí y producen burbujas de gas que hacen que los roscos queden esponjosos. Se añaden siempre los blancos primero y los azules después. Hoy se encuentran fácilmente en cualquier supermercado, normalmente en la sección de repostería.

¿Puedo usar levadura en polvo en vez de gasificante?

Sí, puedes sustituir los sobres de gasificante por levadura química (tipo Royal). Como equivalencia aproximada, cada sobre de gasificante equivale a un sobre de levadura Royal de 16 g. El resultado será muy parecido, aunque el sabor cambia ligeramente.

¿Por qué la receta lleva tanta cantidad de ingredientes?

Las recetas de la agenda de mi madre estaban pensadas para una familia numerosa: cinco hermanos más los padres. Además, los roscos de leche condensada son un dulce que se regala y se comparte, así que siempre se hacían en grandes cantidades. Puedes dividir perfectamente todas las cantidades entre dos o entre cuatro para hacer una tanda más pequeña.

¿Cuántas unidades salen con estas cantidades?

Con estas cantidades vas a tener muchas rosquillas de leche condensada, así que vete pensando en compartir. En cualquier caso, también depende mucho del tamaño de los roscos que hagas. Pero para que te hagas una idea por lo menos puedes tener 50 rosquillas.

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Por último, te dejo la ficha de la receta paso a paso y espero en breve, cocinar estos roscos de leche condensada y dejarte el video en mi canal de yutuve, Cocino con Pasión.

roscos de leche condensada

Roscos de Leche Condensada

Roscos de leche condensada fritos, esponjosos por dentro y crujientes por fuera. Receta tradicional de la agenda de mi madre (1971). La masa se prepara la noche anterior y se fríen al día siguiente.
Tiempo de preparación 30 minutos
Tiempo de cocción 30 minutos
Tiempo de reposo 8 horas
Plato Reposteria
Cocina Mediterránea
Raciones 50 unidades

Equipo

  • 1 Bol grande para mezclar
  • 1 Batidora de mano Para montar las claras
  • 1 Olla grande para freir

Ingredientes
  

  • 12 unidades Huevos
  • 1,5 kg Azucar
  • 2¼ kg Harina de trigo
  • ½ litro Aceite de girasol
  • 1 unidad Bote grande de leche condensada
  • 6 unidades Sobres gasificantes (6 azules y 6 blancos)
  • 2 unidades Ralladura de limón
  • 2 litros Aceite de girasol Para freir

Instrucciones
 

  • Separa las claras de las yemas. Monta las claras a punto de nieve bien firme añadiendo el azúcar poco a poco.
  • En otro bol, mezcla las yemas con la ralladura de limón.
  • Añade la leche condensada a las yemas y remueve.
  • Añade el aceite poco a poco, removiendo. Echa un poco menos de medio litro.
  • Añade la harina tamizada poco a poco, mezclando con cuidado hasta obtener una masa homogénea.
  • Incorpora las claras montadas con movimientos envolventes.
  • Tapa el bol y deja reposar la masa toda la noche en un lugar fresco.
  • Al día siguiente, enharina la superficie y tus manos. Forma churros de unos 2 cm de grosor y únelos por los extremos para hacer la forma de rosco.
  • Calienta abundante aceite a 170 °C.
  • Fríe los roscos de dos en dos, dándoles la vuelta cuando estén dorados por un lado.
  • Escurre sobre papel absorbente y, si quieres, pásalos por azúcar mientras están calientes.

Notas

• El reposo nocturno es imprescindible para que queden esponjosos.
• No subas el aceite de 170-175 °C para evitar que se doren por fuera y queden crudos por dentro.
• Puedes dividir todas las cantidades entre 2 o entre 4 para hacer menos cantidad.
• Los sobres de gasificante se pueden sustituir por levadura química (tipo Royal): 1 sobre de gasificante ≈ 1 sobre de Royal de 16 g.
• Receta original de la agenda de mi madre, año 1971.
Palabra clave Roscas de leche condensada

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